jueves 22 de octubre de 2009

Tu tienes el reloj yo tengo el tiempo...


entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:

MOUSSA AG ASSARID. ( Un Tuareg)

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali.
He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre.
Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo -

¡Qué turbante tan hermoso...! -
Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?
- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo. -

¿Por qué?
- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua. - Saber eso es valioso, sin duda... - Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia? -
Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor... - Qué paz... - Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo...

viernes 9 de octubre de 2009

Conmovedores









http://www.youtube.com/watch?v=MqB_wZKryh4

http://www.youtube.com/watch?v=eJRKiweYxgM


martes 6 de octubre de 2009

Todas contra el càncer


Este mes de octubre celebramos el aniversario de la lucha contra el cáncer de mama, por eso queremos recordarte que el cáncer de mama es una enfermedad curable si se detecta a tiempo y para eso lo mejor es hacer la mamografía cada año después de los 40 años de edad.
Las mujeres, conforme avanzan en edad, necesitan practicarse ciertas pruebas o chequeos de salud, como en el caso de la mamografía, para detectar cualquier anomalía en su fase inicial.

La mamografía se compone de tres diferentes tipos de proyecciones: oblicua, lateral y cráneocaudal; este examen es ideal para detectar cáncer en etapas primarias, menores a un centímetro.

Para las mujeres de 40 años en adelante, la mamografía es un examen forzoso, pues a partir de esta edad el riesgode la aparición de cáncer mamarioaumenta considerablemente.


¿Qué mujeres deben practicarse una mamografía?

> Las mayores de 40 años en todos los casos.
> Las de 25 años en adelante en las que se haya detectado una alteración en una mama.
> Aquellas con posibilidades de contraer cáncer mamario, ya sea por antecedentes familiares o enfermedades de este tipo.
> Las que no han tenido hijos o tuvieron uno solo después de los 35 años de edad.
> Aquellas cuya primera menstruación fue a una edad muy temprana o su menopausia en época ya tardía.
> Las que presentan signos y síntomas dudosos acerca del cáncer mamario.
> Quienes cuenten con algún cáncer de origen desconocido o con mamas difíciles de examinar.
> Aquellas que noten cambios en el tamaño, coloración o forma de sus senos.
> Las que se den cuenta de protuberancias o hundimientos extraños en la superficie de sus mamas.
> Las que presenten secreción por el pezón sin motivo aparente o movimiento en la posición de los pezones.

lunes 7 de septiembre de 2009

Las cosas tal y como son



Por supuesto que las cosas no ocurren siempre como nos gustaría. Hay momentos en los que nos parece que perseguimos algo que no nos está destinado, que nos estamos dando de bruces una y otra vez contra puertas que no se abren, que esperamos milagros que no llegan a suceder.

Menos mal que las cosas son así, pues si todo ocurriera como deseamos, en poco tiempo nos quedaríamos sin asunto para seguir escribiendo el guión de nuestra vida diaria. Dicho guión se nutre de nuestros sueños, pero, además, se impulsa con la energía de nuestra lucha. Y como sucede siempre con los guerreros que emplean su energía en el Buen Combate, hay ciertos momentos en los que es mejor relajarse, y creer que el Universo continúa trabajando por nosotros en secreto, aunque no lo lleguemos a entender.

Dejemos, por tanto, que el Alma del Mundo cumpla su misión, y cuando no nos sea posible ayudarla, la mejor manera de colaborar con ella es prestar atención a las cosas sencillas de la vida, como las puestas de sol, la gente que pasa por la calle, o la lectura de un libro. De todas maneras, en muchos casos sigue pasando el tiempo y no termina de ocurrirnos nada excepcional. Pero el verdadero guerrero de la luz continúa creyendo. A la manera que tienen los niños de creer. Y, como cree en los milagros, los milagros empiezan a ocurrir.

Como está seguro de que su pensamiento puede cambiar su vida, su vida empieza a cambiar. Como está seguro de que encontrará el amor, el amor termina apareciendo. De vez en cuando, se decepciona. A veces se hace daño. Y entonces escucha cómo comentan: “¡Pero qué ingenuo es!”
Pero el guerrero sabe que merece la pena. Por cada derrota, cuenta con dos victorias a su favor. En un interesante y minúsculo libro, El breviario de la caballería medieval, hay un texto que debe ser recordado en estos momentos de espera: «La energía espiritual del Camino utiliza la justicia y la paciencia para preparar tu espíritu. Este es el Camino del Caballero. Un camino fácil y, al mismo tiempo, difícil, pues obliga a dejar de lado las cosas inútiles, y las amistades relativas. Por eso, al principio, se duda tanto para elegirlo. He aquí la primera enseñanza de la Caballería: borrarás lo que hayas escrito hasta el momento en el cuaderno de tu vida: inquietud, inseguridad, mentira. Y escribirás, en lugar de todo eso, la palabra coraje.

Comenzando la jornada con esta palabra, y manteniendo la fe en Dios, llegarás adonde necesitas». A pesar de todo, a veces seguimos esperando – con paciencia, resignación, coraje – y las cosas que nos rodean no se mueven. Pero como éste fue el camino que elegimos, es imposible que las bendiciones de la vida no estén trabajando a nuestro favor. Cabe, por tanto, una profunda reflexión sobre lo que conocemos como “resultados”: nuestro destino se está manifestando de una manera que no llegamos a comprender totalmente - ¡pero se está manifestando! Jorge Luis Borges escribió un cuento magistral sobre este asunto. Describe el nacimiento de un leopardo que pasa gran parte de su vida en la selva africana, pero termina siendo capturado y llevado a un zoológico de Italia. A partir de entonces, el animal piensa que su vida ha perdido el sentido, y que ya no le resta sino esperar el día de su muerte.

Cierta mañana, el poeta Dante Alighieri pasa por aquel zoológico, mira al leopardo, y el animal le inspira un verso. Un verso entre los miles que componen La Divina Comedia. Toda la lucha por la supervivencia que aquel leopardo trabó, fue para que pudiese estar aquella mañana en el zoológico e inspirase un verso inmortal, dice Borges.
Al igual que este leopardo, todos nosotros tenemos una razón – una razón muy importante – para estar aquí, en este momento, esta mañana. Relajémonos, por tanto, y prestemos atención.

Paulo coelho

jueves 27 de agosto de 2009

Romance


ROMANCE :Una bùsqueda de sueños que nos pùeden ayudar a despertar siendo màs

Cada vez que pensaba que iba a ser “feliz para siempre” en una relación, esta sensación nunca duraba mas de seis semanas, a veces un poco más. Alrededor de este tiempo siempre comenzaban las quejas “¿Por qué no puso la tapa de la pasta de dientes?”, “Si él realmente me ama por qué no me presta más atención”.

Pronto todas las expectativas se transforman en sueños destrozados y al poco tiempo, comenzamos a ver cosas que no nos gustan … O en otras palabras –y lo que yo considero la contribución más importante de esto– empezamos a vernos a nosotros mismos. Y hacia allí va mi pregunta … ¿Cómo se puede amar al otro si no te amas a tí mismo? La respuesta es: no se puede, al menos no se puede amar incondicionalmente.

No puedes amar a alguien incondicionalmente hasta que el amor incondicional no lo sientas hacia ti, porque en última instancia, terminarás juzgando al otro en las mismas cosas que te juzgas a tí mismo, no aceptarás las cosas en el otro que no aceptes en ti. Esto no significa que todas las relaciones son en vano, o que dejemos de intentarlo, no es esto lo que estoy diciendo, pero sí significa que tenemos que prestar atención a la relación más importante que tenemos en nuestras vidas: la relación con nosotros mismos, y recordar que aquellas cosas que no nos gustan de nuestro espejo más cercano, están probablemente en nosotros mismos, en algún lugar.

A menudo la relación con nosotros mismos la postergamos hasta después de haber cumplido en nuestra relación con el resto del mundo. Pensamos que amarse a uno mismo es egoísta. Sin embargo, hasta que no aprendamos a amarnos nosotros mismos, nuestras relaciones estarán llenas de necesidad y co-dependencia. Es la necesidad la que nos lleva a la conexión, cuando sentimos que necesitamos a alguien - o algo, para ser felices, eso nos atrae hacia el otro. Y a eso se le agrega el control, creemos que debemos controlar a quienes nos sentimos atraídos, por esta necesidad y porque nuestra felicidad depende de su presencia, asegurarnos que cumplirán con nuestras necesidades.

Es así que el control da lugar a la manipulación y a todas las jugarretas que nos garanticen, de acuerdo a lo aprendido, obtener aquello que queremos. Pero ¿dónde está el amor en todo esto? Manipulación y el control no proceden del amor, sino que están llenas de miedo. Estamos jugando estos juegos, todo para cubrir el miedo al abandono y el rechazo.

Cuando te amas a tí mismo tus relaciones son honestas y transparentes, no hay miedo a perder y puedes ser real y mostrarte exactamente como eres, lo que le da al otro la libertad para hacer lo mismo.

Esta honestidad es la base de una verdadera relación de amor y así no es el miedo el que rige la relación, sino la aceptación y la verdad. Y con esto viene una gran libertad, y la capacidad de disfrutar realmente de la presencia de los demás. Creemos que si no controlamos a nuestro apego vamos a perder, pero en realidad sucede todo lo contrario, cuando el amor es sin condiciones, incluso si el otro no está a tu lado, te sentirás más cerca de ellos que nunca.

Este es el poder del amor incondicional, la verdad, la honestidad, la seguridad interna que crece cada día y no sólo en las relaciones románticas, sino en las relaciones con todos y tu entorno. Otro paso para una mejor calidad de vida en paz, en amor, en alegría y libertad.


ISHA

*ISHA es autora de “¿Por qué caminar si puedes volar?” y “El diamante negro de Atlantis” con editorial Aguilar Fontanar. “La revolución de la conciencia I, II y III” con Editorial Kier. También estará disponible a partir de septiembre la película de Isha - POR QUÉ CAMINAR SI PUEDES VOLAR distribuída por Arthouse.

lunes 24 de agosto de 2009

No seamos tòxicos



Tiene enojo el quejoso

La queja es un hábito común en las personas amargadas y pesimistas. Se deleitan buscando de qué quejarse para tener un tema de conversación generalmente negativa que no conduce a nada.

La gente sabe que quejarse no cambia las situaciones, ni tampoco mejora las cosas, sin embargo le agrada poner en evidencia, que la realidad nunca le agrada.
El proceder del quejoso llega hasta negativizar lo positivo, cuando frente a algo de buena onda agregan: si, pero…

La queja, no resuelve nada, porque es inoperante, no aporta soluciones, es el recurso de los amargados que no se atreven a cambiar lo que no les agrada, ni aceptar lo que no pueden cambiar ni a las personas como son.
Los chismes y las críticas también son quejas sobre los defectos que tienen los demás; y el problema es que no llegan a ser conscientes, son formas de comportamiento habitual, un modo de ser, criticón y chismoso, que se complace en ser juez implacable de los demás.
Quejarse es concentrar la atención en lo malo, lo que no se desea, que con la queja se refuerza y expande. Estos pensamientos negativos crean la realidad y nuestras palabras expresan esos pensamientos.

Creamos nuestra vida con cada pensamiento, nuestra propia salud, la sociedad en que vivimos, la situación política. Todo es producto de las palabras que expresan nuestros pensamientos.
Muchos filósofos, profetas y sabios ya sabían esto hace siglos y lo transmitieron en sus doctrinas, pero lo malo es que la gente no se da cuenta cuándo está siendo quejoso ni cuándo está pensando en negativo, para poder revertir esa actitud por otra diferente.
Todos nos quejamos sin darnos cuenta, hasta la persona más positiva del mundo se queja sin ser plenamente conciente. Se trata de no emitir juicios, hablando menos, porque la palabra es un instrumento que puede dañar más que un cuchillo.
Una primera medida para convertirse en alguien que no se queja es evitar a las personas quejosas, criticonas y chismosas.

Una persona es una célula del organismo social y cuando la célula de un organismo cambia, todo el organismo cambia y puede contaminar a todos los organismos que están a su alrededor.
Empecemos todos hoy a no quejarnos de absolutamente nada, ni del calor, ni de la inflación, ni de la crisis, ni de los piqueteros, ni de los dolores nuestros de cada día que se suelen agravar con cada queja.

Prueben a no quejarse nunca más de sus dolores y desaparecerán por completo.
La queja es la intención inútil de liberarse del sufrimiento y sólo si somos conscientes cuando nos quejamos, podemos eliminar por completo de nuestros pensamientos la negatividad de la queja.
Cambiar no es fácil, es muy difícil, y eliminar de nuestras vidas las quejas es aún más difícil.
El quejoso no actúa, e intenta con la queja liberarse de sus pesares, aunque nunca lo logre.
Algunas quejas tienen un beneficio secundario, pueden obtener respuestas de compasión y evitar tareas indeseables, atraer la atención y evitar hacer lo que corresponde.
Cuando una persona se queja de su salud convence no solamente a su interlocutor sino a cada una de sus células de que está realmente enfermo.

Es inútil estar descontento con los malestares o discapacidades físicas porque hay que seguir adelante de todas maneras y la gente no quiere estar con personas que siempre se están quejando de sus desgracias.

La queja es contagiosa y predispone a los demás a quejarse; tiende a expandirse como reguero de pólvora, se enquista en todo campo propicio y se convierte en una forma de ser general quejosa.

viernes 14 de agosto de 2009

AGRADECIMIENTO

Estar agradecido es cambiar el enfoque de la preocupación a la acción existencial positiva.
Agradecerle a la vida lo que se tiene y lo que se es hoy. Disfrutar este momento en el que puedo hacer lo que me gusta y me siento amado
.¿Qué es todo lo que ha pasado para llegar aquí?¿Por qué tengo que sentir agradecimiento por la felicidad que siento aquí y ahora?Incluso es un sentimiento que proviene de la conciencia de sufrimientos pasados, que han estado allí, pero que hoy no se presentan.
Llegar en la vida a un punto de agradecimiento por haberla vivido, es una señal de que se está entrando una nueva etapa.
Estar en la vida, en la experiencia existencial plena, permite colaborar en la construcción de un mundo mejor.
Estar agradecido es una respuesta lógica del goce de la vida.
Y en verdad es una gran oportunidad tener una actitud de agradecimiento por vivir en un momento en el que el mundo necesita sanar y poder ser parte de esta labor curativa.


http://coadiccion.blogspot.com/

martes 11 de agosto de 2009

Nada màs hermoso...



Cuando hablo de la paz, mucha gente dice: “Sí, el mundo la necesita”. Pero es justamente lo contrario. El mundo no la necesita, quien la necesita eres tú.


Prem Rawat-Maharaji


Cuando hablo, hablo desde el corazón. No me preparo las charlas. Así que me asombré tanto como cualquiera cuando dije esto… cuando salió de mi boca. Y es verdad, y lo he estado pensando. Mira, he asistido a muchas veladas sociales, he visto a personas con ropa muy cara, y a muchas personas hermosas. Pero cuando un ser humano se viste de paz, es cuando más guapo está, más hermoso. No hay nada más hermoso que un ser humano engalanado de paz. Es lo máximo, lo supremo, la paz, la alegría, la serenidad, la comprensión, la sencillez. Todos estos atributos que buscamos por separado, se encuentran en una sola cosa. Cuando la paz llega a este corazón, le sigue la serenidad. Viene en abundancia. El amor llega descontrolado, te inunda. La alegría no se puede contener, derriba las puertas. Porque algo es como debe ser. Eso es la paz.


Hecho para algo


La gente aprende historia. Se ponen a excavar, y muchas veces encuentran una vasija, una vasija de arcilla, rota en pedazos. La toman y unen los pedazos. Aunque le faltan trocitos, la recomponen y la colocan en un museo con un cartel debajo que dice:“Esta pieza es de tal año antes de Cristo, pertenece a tal civilización y observen las hermosas marcas que tiene”, ¿No es bonita?. Existió una civilización de verdad en esa época, porque hicieron estas vasijas.Te pregunto:¿Para qué se hizo esa vasija, en aquel entonces? Muy sencillo. Fue creada para contener algo. Para eso fue creada. Alguien la hizo, tomó la arcilla, la hizo y dijo: “¿Sabes? Queda un poco sosa, le echaré un poco de pintura,” y la pintó. Pero la pintura no era su característica principal.
El artista no dijo: “¿sabes qué? Seamos modernos. En lugar de usar lienzos, usaremos vasijas de arcilla y pintaremos sobre ellas”. No, la gente necesitaba meter ahí arroz, o trigo, o agua, o aceite, y alguien las vendía en la calle. “Acérquese, compre esto.” Pero nadie vino a decirle: “Esta es una obra de arte maravillosa.” No.Probablemente dijo: ¿a cuánto la vende? Y le contestaría: “A diez, o lo que fuera”. “Es demasiado. Más barato.” O quizá: “¿Cuántos vasos de leche tiene usted? Se la cambio por leche, o por abejas, o por oro, o por trigo.”Y probablemente otro le dijo: “Ah, bueno. Puedo meter el trigo en ella. La que tengo se está haciendo vieja. Puedo poner el trigo ahí dentro. Y para eso fue hecha.” El hombre se la llevó a su casa, o la mujer, o quien fuera , colocó el trigo dentro, la puso allí, y penso : ” ¡Qué bien queda!”
Y con el tiempo, las civilizaciones desaparecen.La vasija quedó enterrada en alguna parte, rota. Alguien la encontró. Una vasija antigua. No tiene nada de malo exponerla en un museo, pero no está cumpliendo la función, para la cual fue creada. No hay problema, la puedes poner en un museo, hacerle fotos. Puedes hacer con ella lo que quieras. Pero el día que el hombre tomó la arcilla, la amasó, e hizo esta vasija, la convirtió en una vasija, fue por una sola razón.
¿Por qué doy este ejemplo?Porque pasa lo mismo con nosotros. Estamos hechos para algo. Y podemos hacer cualquier otra cosa si queremos. Podemos escalar montañas, sí, claro. Podemos ir al fondo del océano, sí, claro. Podemos ir a Marte, sí, y a la Luna, también. Podemos meternos en una cueva muy profunda, sí, por supuesto. Pero, ¿para qué fue creado este recipiente? ¿Qué es lo apropiado, lo que corresponde a este recipiente? Lo diré. Ya que he hecho la pregunta, lo diré: La paz. Eso quedaría muy bien en este recipiente. La paz quedaría de maravilla. La serenidad, espléndida. ¿La gratitud? Fantástica.


Lo más significativo


La paz está dentro de ti. Siempre lo ha estado, y siempre lo estará. ¿Y sabes qué es lo curioso de esa afirmación? Eso lo sabes. Así que no te voy a decir qué es lo que siempre has querido hacer. Puedes sacar tus propias conclusiones. Pero no es casualidad que la satisfacción te haga sentir bien. No es casualidad que la paz te haga sentirte bien. No es casualidad que la alegría te haga sentirte bien, no es casualidad que la tranquilidad te haga sentirte bien. No es casualidad que la serenidad te haga sentirte bien. No es casualidad. Y entre todo lo que buscamos, entre todo lo que investigaremos en nuestras vidas, entre todo lo que trataremos de conquistar, entre todo lo que intentaremos comprender, ¿qué será lo más significativo para nosotros? Lo diré de otra manera. ¿Qué será lo más significativo para mí? No para mi sociedad, ni para mi país, ni para un grupo de personas que comparten las mismas creencias que yo. Sino para mí, para mí. Esta existencia a la que el aliento llega, hablo de este recipiente, no de aquél, ni aquél otro, ni el de más allá. Hablo de este. Esto es un recipiente, amigos míos. Y lo que coloquemos dentro de él es muy importante, es determinante.


Cumplir un propósito


Porque este recipiente fue creado para contener una sola cosa. Y cuando la contiene, cumple su propósito. Queda bien. Tiene un aspecto precioso, un aspecto divino, porque dentro de él hay paz. Entonces es cuando estarás guapísimo. Todos lo intentamos. Esta mañana he dudado: “¿Me afeito o no? Quizá debería esperar hasta justo antes del evento. O bueno, no sé lo que va a pasar, me afeitaré ahora.” Y nos ponemos la espuma, tomamos la cuchilla de afeitar… tenemos espejos para poder mirarnos:“Sí, me veo bien, tengo buen aspecto.” Y hacemos de todo para estar presentables. Pero te diré que estarás presentable de verdad cuando tu corazón se llene de paz. Cuando se llene de amor, tendrás muy buen aspecto. Con el corazón lleno de alegría, tendrás un aspecto divino. Divino. Porque todo eso te sienta bien, te favorece. La confusión no. La tristeza no te sienta bien. La ira tampoco. El color no te va, no te va. La tristeza, tampoco. Muy poco atractiva.


La paz te queda bien


No hay nada más bello en este mundo que una persona en paz. Así es. Y trasciende todas las barreras que conocemos. No tiene nada que ver con la edad, ni con los cosméticos ni con los rasgo físicos. Y créeme, la paz no es como te la imaginas. Alguien vestido de color azafrán, con una sonrisa, el cabello largo, y que no habla. No, no, no. Eso no es estar en paz. Eso es meramente imitar la paz. Porque cuando estás en paz… puede que te estés riendo, como un niño, y estés sintiéndote en paz. Aunque te estén cayendo lágrimas por las mejillas, es posible estar en paz. Sonrías o no sonrías, es posible estar en paz. Se trata del efecto que te causa a ti. La paz te queda muy bien, la tristeza no. La tristeza no te favorece, no. Te queda fatal, de hecho. ¿La ira? Lo desaliña todo. ¿El descontento? No. ¿La confusión? Se te ve desfigurado. Pero en paz, estás guapísimo, guapísimo.
¿Por qué? Nadie lo podrá entender, pero estás muy guapo. Imagínate cuánto dinero podrías haberte ahorrado en cosméticos, cuchillas de afeitar y todo eso, si hubieras sabido esto hace mucho tiempo. Que la paz te sienta bien. Porque así eres tú. Así eres. Esa es tu naturaleza. Y tienes que entenderlo. Un recipiente adquiere una belleza y un valor extraordinarios, cuando está cumpliendo su función. Pondré un ejemplo muy simple: una taza de té. Las hay muy bonitas. Las he visto. ¿Pero cuándo están más bonitas, más preciosas? Adivina. Cuando tienen té dentro. Les queda muy bien. Hay vasos magníficos. Existen esos vasos maravillosos, tallados, muy bonitos. Pero un vaso vacío, es un vaso vacío. Sin embargo si lo llenas con algún líquido, queda precioso, precioso.
En La India, hay unas vasijas de arcilla que se llaman “surey” (palabra india). Se hacen con una técnica muy buena. Muy natural y sencilla. Es de arcilla porosa, con agujeros diminutos, microscópicos. Al llenarla de agua, inmediatamente, por la acción capilar, el agua emerge a la superficie. Y cuando te encuentras en un lugar caluroso y árido, cuando más necesitas agua, agua fresca, la acción capilar hace que el agua llegue a la superficie, y comience a evaporarse. Al evaporarse, la temperatura comienza a bajar, poco a poco . Y Se va refrescando más y más. Pero la vasija sólo adquiere este color cuando está mojada, no cuando está seca o vacía. Cuando tiene agua dentro, puedes observar cómo evoluciona, cómo cambia de color y se transforma.


Mejor que un amanecer


Cuando digo que la paz te queda bien, lo digo en serio. Ni siquiera sabrás lo que es la belleza, hasta que hayas visto a una persona en paz. Cuando ves a una persona en paz, es espectacular. Es mejor que un atardecer, mejor que un amanecer. Es mejor que el color turquesa del agua, mejor que una playa de arenas blancas. Es mejor que todo lo que hayas visto, porque el ser humano en paz es lo más hermoso que hay. Punto. Así que para un mundo que se muere por estar guapo, ¿qué otro beneficio puedo mencionar? “Estarás, fenomenal, siempre joven.”
En plena floración
La paz, cuando llega a tu corazón - cuando te envuelve, tienes buen aspecto.Tienes muy buen aspecto cuando estás en paz. Muy, muy bueno, desde luego, porque eso es lo que deberías llevar puesto siempre. Te transformas… te abres, te desdoblas. Como una flor en plena floración. ¿Has visto una flor en plena floración? Es muy bonita, es bella, muy bella. No lo olvides. No lo olvides
Puedes abrazarla
Que te digan que “la paz te queda bien” es un buen mensaje. El que alguien sea capaz de decirte: “Y yo puedo llevarte a esa paz” es un mensaje buenísimo. Es un mensaje excelente. Que te digan: busca, busca la alegría, es un mensaje sabio. Pero el que puedan mostrarte dónde reside la alegría, es un mensaje increíble. Que te puedan decir: “Sí, está dentro de ti, y puedes ponerte en contacto con ella. Tú también puedes sentir serenidad en tu vida. Tú también puedes sentirla.” No, no sólo sentirla, sino bailar con ella, adorarla, abrazarla. Esa es la posibilidad que está al alcance de cada uno de nosotros.

http://entuinterior.info/blog

viernes 7 de agosto de 2009

PSICOLOGIA DE LA PAZ



La paz es un estado interior.

El estado actual del mundo es debido a los malos pensamientos de los hombres, a su estado emocional y mental desequilibrado que le lleva a vivir en total desarmonía con él mismo y su mundo. Por tanto, el estado en el que se encuentra la humanidad no es más que el reflejo de lo hay en el interior de cada individuo que la forma.


La paz mundial no depende de un determinado partido político o gobierno, de ninguna institución social, ni tan siquiera de las diferentes asociaciones que la preconizan. No es patrimonio de un país ni de una religión.

Es algo mucho más profundo y en lo que está comprometido todo ser humano que habita el planeta. Pues, sólo habrá paz mundial cuando exista paz individual; paz en el corazón de cada individuo sin distinción, y, esto es la más noble tarea a la que cada ser humano se debe sentir comprometido.


¿Qué mayor y altruista labor que la conseguir cada quien su propia paz interior, que la de conquistarse a sí mismo y aportar su paz al mundo? ¿Qué mayor deber y responsabilidad que contribuir al bien común más sagrado y universalista: la paz interior para alcanzar la paz mundial? Ningún tesoro mayor que la paz interior. Quien lo posee es el ser más rico del planeta y lo tiene todo; quien carece de ella nada tiene. Busquemos la paz en nuestro interior, no en el exterior, ni en palabras bonitas escritas en pancartas o en celebraciones en su nombre. No olvidemos esta gran verdad: “La paz al igual que la salud y la felicidad dependen de estar en armonía con nosotros mismos”.

No Hay otro modo.


Debemos reflexionar sobre lo que nos estamos haciendo a nosotros, a los demás y al mundo. Personalmente, cada día se me hace difícil comprender al ser humano. Pues, no comprendo como a los que decimos que más queremos es a los que más daño les hacemos o nos hacen.

No entiendo como por encima de todo, somos nosotros mismos quienes más daño nos hacemos.


Tampoco entiendo como seguimos destruyendo la Tierra, sabiendo que es el único hogar que tenemos, en el que hemos nacido, en el que vivimos, y el algún día dejaremos de herencia a nuestros hijos. No entiendo como contaminamos el agua que bebemos, la tierra que nos da el alimento, el aire que respiramos o, por qué destruimos los bosques, las selvas, los ríos o los mares; y mucho menos, porque hacemos desaparecer cientos de especies de seres vivos como las plantas o los animales que tienen más derecho a estar aquí que nosotros, pues llevan mucho más tiempo sobre la faz del planeta. No entiendo porque ese afán de diferenciar al hombre por su color de piel, creencias, sexo o país de nacimiento; porque se divide el planeta en fronteras, banderas o calificaciones como las del “Tercer mundo u oriente y occidente”, cuando sobre el espacio sideral solo flota un único planeta, un mismo hogar: La Tierra.


No entiendo por qué se deja morir a un ser humano, al no disponer de dinero para ser operado; cómo se puede comercializar con órganos humanos o con todo tipo de drogas que destruyen a los jóvenes; por qué ese afán de codicia que lleva a levantar grandes negocios con la enfermedad o la guerra. No entiendo lo poco que se valora la vida humana e incluso la del mundo vegetal y animal que son seres vivos como nosotros. Es obvio comprender que, si queremos mejorar el mundo en que vivimos, debemos reeducar a la humanidad; debemos reeducar al educador y a cada ser humano del planeta.


Desde hace años hice mía la sabia máxima de Pitágoras: “Sólo si educáis a los niños no tendréis que castigar a los hombres”. Creo firmemente, que en gran parte, el mejoramiento de la humanidad depende en mucho de los niños de hoy, y de sus educadores (profesores, padres…), pues ellos son el futuro y la nueva humanidad. Sin embargo, veo a los niños y jóvenes y observo el aumento masivo de angustia, ansiedad, insomnio, tensión y desasosiego en el que viven y que poco se hace por erradicarlo.


Poco tiempo para jugar y demasiadas exigencias, obligaciones, responsabilidades y obligaciones escolares, sumado a las excesivas actividades extraescolares, que les dejan poco margen para ser ellos mismos y crecer por dentro. Nos hemos olvidado que una cosa es enseñar y otra educar. Hemos olvidado de trasmitirles valores éticos y morales y los principios espirituales que precisan para crecer y desarrollarse armónicamente. Ni tan siquiera les enseñamos a respirar, a comer sanamente, a realizar un ejercicio integral (pues el de la educación física escolar me parece pésimo además de no tener en cuenta las capacidades individuales de cada escolar), y a conocer el poder latente en su cerebro, en sus mentes, en sus almas, con el que no sólo tendrían la capacidad de regenerarse a sí mismos sino de contribuir al mejoramiento global del mundo que heredaron.


Es imprescindible el rescate de una enseñanza moral y espiritual para que los niños de hoy se conviertan en los hombres nobles y honestos del mañana. Me pregunto en que materia educativa se les habla de la paz, de la salud, de la amistad, del compartir, del amor, del respeto, de su realidad interna o divina, del sentido trascendente de sus vidas y, sobre todo, de la responsabilidad que tienen como seres y del poder que ejercen en su vida y en la de los demás sus pensamientos.


Tal vez, el futuro del cambio esté en los niños, pero los veo crecer con miedo, falta de afectividad, baja autoestima, agresividad y tal vacío interior, que pareciera que más bien se les está formando para seguir los mismos erróneos pasos que nosotros venimos dando. ¿Por qué no se les educa para la paz?... ¿Por qué las lecturas, películas y juguetes creados para ellos no enseñan la paz y si la violencia...? Quién sabe, si los constantes cataclismos que asolan al mundo últimamente, determinadas enfermedades víricas y otras calamidades, no son más que la voz de la Madre Tierra advirtiéndonos que frenemos de una vez nuestro afán destructivo de la vida del planeta y sus seres, para que aprendamos a vivir en fraternal armonía. Tal es mi deseo y el de las personas que “trabajan por la paz”, pero ello es labor individual, es labor y responsabilidad de todos y cada uno de los seres que poblamos la Tierra.


Se precisan todas las manos y todos los corazones, sólo así dejemos de celebrar el Día Mundial de la Paz y podamos celebrar el día en el que la humanidad logró aprender a vivir en paz y hermandad con todos los seres, convirtiendo a este hermoso planeta en un mundo donde el amor, la paz y la fraternidad sea la tónica natural de la convivencia de todos sus habitantes y el respeto y convivencia armónica con las Leyes Divinas que rigen la vida. Debemos entender que todos los seres humanos somos hijos de los mismos padres, de la Madre Tierra y del cosmos; que sólo debe haber una nación, la Tierra; una raza, la del hombre y una religión, la del Amor cósmico, sino lo entendemos así y no trabajamos individual y colectivamente entre todos, tal vez nuestro hermoso mundo esté condenado a desaparecer por obra de los mayores enemigos del hombre: su ignorancia, su egoísmo y su estupidez.


Existen medios sencillos de contribuir a nuestra propia paz, a nuestro bienestar y armonía y con ello al mejoramiento del mundo. Prácticas naturales como la relajación, la meditación, el yoga o una actitud mental positiva en todos los campos, aportaran la necesaria serenidad mental y paz interior, haciendo surgir los valores espirituales que todo ser posee en su interior. Cuando aprendamos a amarnos amaremos a otros; cuando dediquemos tiempo a mejorarnos a nosotros mismos estaremos contribuyendo a mejorar nuestro mundo y hacer de este mundo un lugar donde todos poder vivir en paz y en mutua hermandad.


El ser humano camina hacia una época maravillosa, una Nueva Era de Oro que habrá de llevarle a conocer las maravillas que siempre estuvieron latentes en su interior; aprenderemos a utilizar positivamente los grandes recursos y poderes de nuestros cerebros y mentes e, incluso redescubriremos los secretos ocultos en nuestro planeta. Todo ello, no sólo habrá de llevar al hombre a convivir en paz con todos los seres del planeta, sino también con otras humanidades de mundos vecinos porque lo entendais o no, los tiempos de cambio están próximos a cumplirse y la Tierra va a vivir su iniciación con el hombre o sin él. Sri Sivananda dijo: “Cuando tantos mueren por la guerra que importa que alguien muera por la paz”… Recuerdad, SOLO HABRA PAZ MUNDIAL CUANDO HAYA PAZ INDIVIDUAL.


Como el padre de la medicina occidental dejo dicho: “La salud es vivir en armonía con uno mismo”; a lo que yo añado también la paz y la felicidad. Todo depende de aprender a vivir en paz con nosotros mismos, porque irradiamos lo que llevamos en nuestro interior.

Trabajemos todos por la paz, ¿qué mejor herencia para nuestros hijos y nietos? ¿Por qué no empeñarnos todos y cada uno en conquistar tan noble meta...?


¿Existe alguna meta más loable que la de dedicar tiempo de vida a contribuir a tu cambio positivo y al del mundo?... Si queremos paz en el mundo, en nuestro país, en nuestra sociedad circundante o en nuestro hogar ¿por qué no comenzar por uno mismo?


“No hay caminos para paz, la paz es el camino” - Gandhi

lunes 27 de julio de 2009

Que mis palabras sanen tus heridas...



Que descubras la serenidad y tranquilidad en un mundo imposible de entender.

Que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te den el poder de caminar por la vida enfrentando cada situación con optimismo y valor.

No olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo, aun cuando te sientas solo.

Que descubras suficiente bondad en otros para creer en un mundo de paz.

Que una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa sean tuyos todos los días de tu vida.

Que puedas dar estos regalos tanto como recibirlos.

Recuerda el sol aun en medio de la tormenta.

Enseña amor a aquellos que odian, y deja que ese amor te fortalezca.

Recuerda que aquellos seres cuyas vidas has tocado y aquellos otros que han dejado su huella en ti, siempre ocuparán un lugar especial en tu corazón.

No importa si el encuentro fue corto y no lo que tú esperabas o deseabas.

No te preocupes demasiado por lo material. Valoriza más la bondad y generosidad que habitan en tu corazón.

Que encuentres tiempo cada día para apreciar la belleza y el amor que te rodean.

Recuerda que como seres humanos tenemos muchas cosas en común pero en el fondo todos somos diferentes.

Aprecia y respeta las diferencias.

Lo que sientes que careces en el presente puede ser tu fortaleza en el futuro.

Que veas un futuro lleno de posibilidades.

Que encuentres suficiente fortaleza en tu interior para determinar por tí mismo tu valor, y no dependas de la opinión de otros para reconocer tus habilidades.



Gentileza, Marian Benedit - Argentina

sábado 25 de julio de 2009

Usa protector solar

miércoles 27 de mayo de 2009

Instrucciones para dejar de ser una mujer tan pura como el agua. Incolora, inodora e insípida.



Hay ciertas cosas que me resultan más difíciles de pasar por alto que otras. Incluso, hasta me cuesta perdonarlas, siendo ésta una tarea que vengo realizando desde hace tiempo con mucho esfuerzo y después de haber pasado varias noches de insomnio sin obtener siquiera un resultado exitosamente correspondiente a la situación.A una mujer se le puede perdonar todo. No importa si tiene diez kilos de más.
Tampoco importa si es más baja que sus amigas. No importaría para el caso, que su figura no se pareciera en nada a la modelo de la revista del jueves. Mucho menos importaría si su cara tampoco se pareciera en nada a las actrices de la televisión.Seguramente usted, siendo mujer, diría que si estuviera con diez kilos menos se vería mejor.
También diría que si su figura fuese como la de las modelos de las revistas, sus pasos caminarían por otros lugares muy distintos a los de ahora. Seguramente usted, siendo hombre, lo haría más simple. Diría que el autor deje el vino.
Y puede que tenga razón.Pero de todas las faltas que puede tener una mujer, la única que no se le puede perdonar es la falta de seducción.Usted puede estar excedida de peso, o mejor dicho, ser simplemente gorda. Y a su amiga, la que está a su lado en la foto, no le sobra un centímetro en esas partes del cuerpo en donde no deben sobrar ni le faltan centímetros en las otras partes del cuerpo en donde no deben faltar.
La cara de muñeca no hace juego con su cara. Usted entonces se apresta a evitar preguntar al amigo de ambas quién es la más linda para eludir la obvia respuesta que se está imaginando sin que el amigo de ambas esbozara siquiera una i. A partir de ese momento, usted, con la respuesta imaginaria del amigo de ambas, ya se deprimió.
Pero lo que debería saber, es que las fotos están para que le pongan un marco. Y sería muy tedioso que su amiga camine por la avenida Santa Fe o por la Quinta Avenida enmarcada con varillas de madera y cuatro clavos.
Más tedioso sería aún si el amigo de ambas con intención de no serlo le declara su amor a su amiga, suben al auto durante una semana y un día los encuentra estrellados contra el Obelisco porque el ex amigo de ambas, ahora solamente amigo suyo y novio de ella, se quedó dormido mientras manejaba porque su compañera de viaje y ahora novia intentaba unir sin éxito dos frases interesantes.
La falta de seducción, aunque dure escasos segundos, tiene consecuencias terribles en el planeta y es la causa letal del aburrimiento masivo de la especie, por más hermosa que sea la especie causante de dicho aburrimiento.Vea, lo primero que tiene que hacer cuando desee conocer a alguien es intentar no conocerlo. Será feliz el resto de su vida.
Pero si insiste en tal empresa y no hay forma de hacerle replantear el problema, siga los consejos de mi tía Elvira que le van a poner algo de luz al camino sinuoso que está dispuesta a transitar.Primero de todo le aclaro que si usted es de las mujeres que no le sobran centímetros en donde no le tienen que sobrar y no le faltan centímetros en donde no le tienen que faltar, quizás le demande un mayor esfuerzo que a las demás, por la falta de costumbre.
Yo le aconsejaría a usted que si quiere tener alguna relación o correspondencia con alguna persona del sexo opuesto o del mismo, nunca utilice la fórmula “Soy rubia de ojos verdes. Mis medidas son noventa, sesenta, noventa.
Quiero que me escriban a mi correo”. Terrible error. Entró con el pie izquierdo. Usted es rubia y de ojos verdes, ya lo sé. Y también tiene muy lindo cuerpo, como dice. Pero eso en todo caso serviría si el lector en cuestión lo pudiera ver con sus propios ojos y en el campo de batalla. Usted debería saber que tiene que tener algo más que una cara o un cuerpo que se dice perfecto. Y si ese algo más no lo tiene, debería en forma urgente encontrarlo. Créame que se lo digo nada más para proteger su seguridad emocional. Ahora bien, si usted tiene ese algo más, la pregunta es: ¿Por qué no lo pone en su presentación?
Y luego, después de un tiempo, será una inmensa alegría de su correspondido lector descubrir que además de que usted tiene ese algo más, también es rubia y de ojos verdes. Fíjese qué diferente es la situación y cuánta razón tiene mi tía Elvira.
Si usted en cambio no es rubia de ojos verdes, no tendrá ese problema y se evitará ese momento tedioso en querer demostrar quién es usted a través de su cuerpo.Supóngase que está en una reunión con su amiga la modelo. A esta altura su amiga ya debería estar pidiendo a gritos que le curen el mal de ojos y usted estaría mirando al interlocutor de su amiga de una manera muy especial. Lo peor que puede hacer es alejarse del lugar y ponerse a hablar con los padres del anfitrión. El interlocutor de su amiga que usted mira con otros ojos no sabe nada de usted porque su cuerpo no habla de la misma forma que habla el de su amiga.
Así que es de suma importancia que salgan algunas frases interesantes de sus labios y empiece a demostrar que también usted piensa y no es ni el florero ni el perchero de la puerta. Pero no tiene que ser generosa. Siempre es bueno guardarse una o dos frases para más adelante.
De otra manera, el interlocutor de su amiga caerá en un mareo profundo y usted tendrá que salir de ese penoso momento buscando nuevas frases en tan poco tiempo.Ahora, admitamos que su amiga ya no es más su amiga.
Supongamos que el interlocutor de su amiga la invitó a usted a su departamento de la Avenida del Libertador mientras los dos se despedían de ella con un beso en la mejilla. Usted no debe pensar que a esta hora pudo escaparse del fondo del problema y a partir de este momento ya tiene al interlocutor de su amiga rendido a sus pies, aunque sea por esa noche.
No, usted debe saber muy bien que a partir de esa noche ya no podrá volver atrás, a pesar de mis advertencias. Siempre mírelo a los ojos.
Y cuando él la mire a los ojos, quédese en esa posición unos segundos y después baje la vista con cierto aire de vergüenza. Aproveche en esa circunstancia a mirar las otras partes del cuerpo que no podía ver de él mientras lo estaba mirando a los ojos. No se quede más de un segundo o dos mirando otras partes que no sean la cara de su pretendiente.
Vuelva a mirarlo a los ojos mientras se sigue interesando por sus gustos, pero por favor, no se quede con la mirada tiesa en su cara como si fuera una estatua. Hágalo con naturalidad. No está con un galán de cine, así que evite utilizar, aunque le resulte difícil, la posición que toman los músculos de su cara cuando ve la telenovela.Supóngase que están en el departamento de la Avenida del Libertador. No se quede de brazos cruzados esperando que el ex interlocutor de su amiga y ahora futuro amante suyo haga todo el trabajo.
Cometería un error terrible si así sucediera. Piense que si él hace todo el trabajo, lo hará siempre de la misma manera con cualquiera y por lo tanto usted está al borde de convertirse en una más. Tampoco haga todo el trabajo usted, porque si usted hace el trabajo de siempre, la que caería en la tediosa rutina sería usted misma y por lo tanto la segunda noche oscurecería de un total aburrimiento. Usted sígalo al principio, después de todo está en la casa de él y por lo tanto no conoce el lugar. Él nunca le va a mostrar el dormitorio como primera medida.
No se equivoque, no piense que ése es un juego de seducción de parte de él. No le muestra el dormitorio al principio porque la entrada del departamento es por el living y no por el dormitorio. Entonces ya que entraron primero al living, le va a mostrar el sillón, se va a dirigir a la cocina junto a usted y le va a preguntar si desea tomar algo, a lo que usted deberá responder que sí, tenga o no tenga sed. Y en esa situación usted deberá tener todos sus sentidos muy atentos. Esa será la mejor forma de saber quién es él. La única manera en que saldrá beneficiada en su vida será si aparece con una botella de champán y dos copas. Jamás, escúcheme bien, jamás diga que no toma alcohol. Eso déjeselo para su amiga la modelo.
Ahora si él aparece con una botella de agua mineral y dos vasos, le aseguro que su vida carecerá del glamour suficiente y necesario que debe tener su relación. Será en ese momento en que usted deberá tomar las riendas y sugerirle si no tiene otro tipo de bebida para la ocasión. Pero no lo fuerce a que busque por toda el departamento lo que él sabe que no tiene.
Usted ya puso su roce de distinción con solamente pronunciar esa frase y ahora debería decirle que era una broma y que usted también toma agua.A partir de ese momento usted puede hacer lo que le plazca con él, salvo enojarse. Lo puede acariciar, decirle cosas lindas al oído. Abrazarlo fuerte. Besarlo en el cuello. Morderlo. Pero sin dejar marcas. Eso es fundamental. Usted tiene que morder lo justo y necesario. Si muerde de más, lo que obtendrá es detener todo ese fluido de sensaciones mutuas. Si muerde de menos, mejor no muerda.Puede si lo desea y encuentra en el lugar, encender algún incienso para acondicionar el ambiente, pero si no hay no se moleste en buscar alguno.
No son tan necesarios si usted no le pierde pisada a lo que él hace. Mientras le va acariciando el pelo, con la otra mano puede ir desabrochándole la camisa y empezar a ver con sus propios ojos lo que su imaginación le estaba mostrando mucho tiempo antes. Incluso, mucho tiempo antes de conocerlo.No se abalance sobre él. Espere.
Tómese un tiempo y aproveche para ir a la heladera a ofrecerle algo de tomar. Pero por favor no sea cursi. Evite de todas maneras posibles abrir el congelador y sacar un cubito de hielo para pasárselo por el cuerpo. No caiga en esas costumbres cinematográficas que tienen los actores porque no pueden hacer otra cosa.
Más bien hable en tono suave e interesante mientras saca alguna bebida fría, para evitar que él mismo caiga en la cursilería del cubito de hielo en el cuerpo al ver que usted abrió el congelador. Cuídese de ese detalle, es muy importante.
Tan importante como que no vea las frutillas y las cerezas. No sea cosa que también se le ocurra vendarle los ojos mientras le pone y le saca una agria frutilla en los labios pensando que eso es seductor.Usted debe saber que lo más seductor que tiene es su mirada y su forma de actuar. Vuelva hacia él con cualquier bebida fría. En esta segunda instancia el tipo de bebida no hace a la cuestión. Comience a hablarle como usted aprendió, en forma suave. Póngase detrás de él. Apoya un instante sus labios en el cuello y luego hágale unos masajes en los hombros.
Puede ir dejando caer la mano por su pecho hasta que el suyo queda totalmente hundido en la espalda de él. También su mano puede seguir el recorrido del pecho descendiendo cada vez más hasta que cambie el paisaje. Si ya aprendió esa parte, ahora puede despedazarlo sin ningún temor al rechazo.Al día siguiente, cuando se levante con él, preste atención a los consejos de mi tía Elvira. No repita nada de lo que hizo la noche anterior.
Todas las sugerencias que utilizó en ese día y que le dieron tan buenos resultados, al siguiente no tienen el mismo efecto. Incluso, éste puede ser contraproducente y causar daños psicológicos a su autoestima. Deberá comenzar al otro día con todo de nuevo. Usted jamás deberá olvidarse del último consejo que nos enseñaba mi tia Elvira con justa razón: "las emociones siempre se reproducen, pero nunca se repiten".


Ricardo Cardone